La explotación ha evaluado esta insuficiencia y ha aplicado una solución que no sólo ahorra costes de combustible y mantenimiento de equipos, sino que también es un buen ejemplo de gestión regenerativa del agua. El componente central de su solución es la instalación de una bomba de agua eólica para suministrar agua a los animales de pasto. La bomba extrae agua de un viejo pozo, que ha sido restaurado y profundizado. Después, almacena el agua en un depósito de fibra de vidrio situado en la superficie y la suministra a los animales a través de bebederos activados por flotador y alimentados por gravedad. Para mejorar la capacidad del suelo de retener agua, se han plantado praderas permanentes y árboles, de modo que aporten nutrientes al suelo y lo hagan más sano y, por tanto, más absorbente.
Esto, sin embargo, conlleva el reto de la dependencia del viento: durante largos periodos sin viento, puede plantear un gran problema, ya que el agua no se bombea sin él. La solución fue crear varios métodos de bombeo auxiliares, que sustituyeran al viento cuando fuera necesario.
La implantación de la bomba de agua eólica y la mejora de las condiciones hidrológicas han reportado importantes beneficios económicos y medioambientales. La explotación ha reducido su dependencia del agua transportada, con la consiguiente disminución de los costes de combustible y del tiempo de trabajo. La sencillez del sistema y sus mínimos requisitos de mantenimiento han resultado ventajosos. Desde el punto de vista medioambiental, el uso de energía renovable procedente de la bomba eólica está en consonancia con las prácticas agrícolas sostenibles. El enfoque innovador ha aumentado la resistencia de la granja a la escasez de agua y ha mejorado la sostenibilidad general de sus operaciones.