El hecho de que sean dos explotaciones mixtas agrícola-ganaderas permite aprovechar al máximo todos los recursos naturales existentes, de forma que lo que no es aprovechable para la producción agrícola es utilizado por el ganado. Asimismo, el propio ganado controla la proliferación de malas hierbas y fertiliza cada parcela.
Llevan a cabo un sistema de rotación de cultivos trienal, en el que un tercio de la superficie se destina a leguminosas (garbanzos, lentejas, guisantes, habas y veza), un tercio a cereales (trigo duro, trigo blando, avena, cebada y triticale), y un tercio se deja en barbecho en verde o se destina a la producción de forraje (heno vezaavena-triticale) en función de la calidad de la parcela. Así pues, en cada parcela deben pasar estos tres grupos de cultivos en el orden expuesto. No obstante, en agricultura ecológica, la planificación de cultivos siempre está abierta a cambios productivos, en función de las condiciones ambientales.