Alemania

Werragut

“Roggen Roll” (“Rye’n’Roll”)

Panadería, mínimo laboreo, centeno, economía circular, creación de valor, agrosilvicultura, biodiversidad, protección del suelo, cambio climático, contribución propia, agricultura social, comercialización directa, agricultura regenerativa, curva de aprendizaje, espíritu innovador

Introducción

Julius se hizo cargo de la granja ecológica de su madre, continuando los valores ecológicos y socialmente responsables que ella estableció. Con un fuerte compromiso con la sostenibilidad, reconoce que la agricultura debe adaptarse en respuesta a la creciente crisis climática. Motivado por esta necesidad urgente de transformación, Julius ha implantado un sistema agroforestal diverso en 12 hectáreas de sus tierras. Este sistema integra árboles, cultivos y biodiversidad para mejorar la resistencia y la salud del suelo. Su enfoque refleja una profunda dedicación no sólo al medio ambiente, sino también a la responsabilidad social y al equilibrio ecológico a largo plazo.

La granja

La explotación es diversa y multifuncional, con 30 hectáreas de tierra cultivable y 20 hectáreas de pastizales. Su transición a prácticas regenerativas ha sido gradual, integrando una amplia gama de elementos que van más allá de la producción tradicional de cultivos. Entre ellos figuran un sistema agroforestal dinámico, gallinas ponedoras móviles y un pequeño rebaño de ganado vacuno «Rotes Höhenvieh» , en peligro de extinción, que contribuye tanto a la biodiversidad como al bienestar animal. La granja también cuenta con una panadería propia, donde se procesan la espelta y el centeno de sus propios campos. Este enfoque holístico refleja una profunda conexión con la tierra y un compromiso con los sistemas agrícolas sostenibles y circulares.

Localización

Werragut está situada en la cordillera baja del norte de Hesse, a una altitud de entre 180 y 320 metros sobre el nivel del mar. Los tipos de suelo de la explotación van desde los fértiles suelos aluviales de los valles hasta los suelos más ácidos y erosionados de las zonas más altas. Esta diversidad natural influye en el uso de la tierra y la selección de cultivos de la explotación, al tiempo que plantea retos y oportunidades para las prácticas regenerativas.

Objetivos de regeneración agrícola

Los objetivos regenerativos de la explotación se centran en mejorar la fertilidad del suelo y crear humus de forma activa para favorecer la salud del suelo a largo plazo. Promover la biodiversidad vegetal, animal y microbiana es una prioridad clave, al igual que garantizar la disponibilidad de agua ante la creciente variabilidad climática. Un objetivo central es reforzar la resistencia de la explotación al estrés climático mediante sistemas diversificados y un diseño ecológico.

Un objetivo a largo plazo es la creación de un sistema de recursos en gran medida de circuito cerrado que conecte de forma significativa los procesos naturales y reduzca las dependencias externas. Con ello, Werragut no sólo persigue principios ecológicos, sino también económicos. Un elemento central de su concepto de explotación sostenible es la comercialización directa a través de su propia panadería. En ella, los cereales cultivados en la granja se transforman en pan de alta calidad. Esto genera valor regional, proporciona estabilidad económica a la granja y ofrece a los clientes una opción alimentaria sana y producida con transparencia.

Mejores prácticas

La granja tiene su propia panadería, donde la espelta y el centeno, cultivados en la granja con métodos de labranza mínima, se procesan frescos para hacer pan de masa madre. Estas prácticas respetuosas con el suelo ayudan a mantener su estructura , retienen la humedad y favorecen la vida microbiana. La panadería crea valor añadido directamente en la granja al refinar los propios cereales, lo que refuerza la salud del suelo y la economía local. El pan se hornea dos veces por semana, combinando la artesanía tradicional con una agricultura ecológicamente responsable. El pan se vende en la propia tienda de la granja y en pequeñas tiendas seleccionadas de la región. Esta corta cadena de valor favorece la transparencia, refuerza los sistemas alimentarios locales, acorta las cadenas de suministro y crea una estrecha conexión entre el productor y los consumidores.

Aspectos financieros de la aplicación de medidas regenerativas

La aplicación de medidas regenerativas exigió una inversión significativa, gran parte de la cual se cubrió mediante contribuciones personales y préstamos directos. Los equipos usados ayudaron a reducir costes, y parte de la maquinaria agrícola se alquiló para evitar grandes gastos iniciales. La panadería de la granja se creó con una inversión aproximada de 35.000 euros. La financiación supuso un reto constante, pero las soluciones creativas desempeñaron un papel clave. Por ejemplo, la plantación del sistema agroforestal fue posible gracias a las donaciones recogidas por la asociación local «ReSoLa e.V. «. Esta mezcla de autofinanciación, apoyo comunitario y planificación ingeniosa hizo más factible la transición.

Ventajas y desventajas de la siembra directa y el de cobertura

Reducción del consumo de energía gracias a una labranza mínima.

Preservación de la vida del suelo y mejora de la disponibilidad de agua.

Creación de valor en la explotación a través de la panadería.

Diversificación de productos y aumento de la resistencia de las explotaciones.

Contribución a un sistema agrícola de circuito cerrado (economía circular).

Mayores necesidades de mano de obra.

Control de las malas hierbas con laboreo reducido y maquinaria más cara.

Ventanas de trabajo estrechas debido a la dependencia meteorológica.

Necesidad de conocimientos especializados y experiencia.

Costes de inversión inicial (por ejemplo, instalación de la panadería, equipamiento).

Puntos de aprendizaje

La granja tiene su propia panadería, donde la espelta y el centeno, cultivados en la granja con métodos de labranza mínima, se procesan frescos para hacer pan de masa madre. Estas prácticas respetuosas con el suelo ayudan a mantener su estructura , retienen la humedad y favorecen la vida microbiana. La panadería crea valor añadido directamente en la granja al refinar los propios cereales, lo que refuerza la salud del suelo y la economía local. El pan se hornea dos veces por semana, combinando la artesanía tradicional con una agricultura ecológicamente responsable. El pan se vende en la propia tienda de la granja y en pequeñas tiendas seleccionadas de la región. Esta corta cadena de valor favorece la transparencia, refuerza los sistemas alimentarios locales, acorta las cadenas de suministro y crea una estrecha conexión entre el productor y los consumidores.

Referencias/Bibliografía

Datos de contacto

Dirección
Auerstr. 38, 37269 Eschwege